Cómo se juega a LA POLILLA TRAMPOSA
Antes de empezar a jugar

Jugadores
La Polilla tramposa es un juego para entre 3 y 5 jugadores, a partir de 7 años.

Qué necesitas para jugar
La Polilla tramposa es un juego de cartas comercial, así que tienes que comprarlo o pedírselo a tu hermana, a tu vecino, a una amiga, a tu primo… ¡Y luego devolverlo en perfectas condiciones 😉
Descubre la baraja de La Polilla Tramposa
Las cartas de la baraja de La polilla tramposa son cartas especiales diseñadas específicamente para este juego. Te las presentamos brevemente a continuación y luego te explicamos con más detalle el papel que juega cada una de ellas.

El CHINCHE GUARDIÁN
En cada ronda uno de los jugadores tendrá esta carta y se convertirá en el «Chinche guardián».
Jugará igual que los demás pero deberá estar atento o atenta a las posibles trampas que hagan el resto de jugadores.
El «Chinche guardián» no puede hacer trampas.

POLILLAS TRAMPOSAS
Las cartas de «polillas tramposas» no podrán dejarse en la pila de descartes ni tampoco se pueden pasar a otros jugadores.
La única forma de deshacerse de ellas es haciendo trampas: tirarlas disimuladamente bajo la mesa, o lanzarlas a lo loco, o esconderlas bajo la manga, bajo el mantel, en un bolsillo…
Eso sí, ¡que no te vea el «Chinche guardián»!
Hay 8 cartas de polillas tramposas.

ARAÑAS
Es una carta de acción que ofrece una ventaja: si jugamos una araña a continuación podemos dar una de nuestras cartas —excepto una polilla tramposa— a cualquiera de los otros jugadores.
Hay 5 arañas.

HORMIGAS
Otra carta de acción fastidiosa para los demás jugadores: si jugamos una hormiga a continuación los otros jugadores deben robar cada uno de ellos una carta de la pila.
Hay 5 hormigas.

CUCARACHAS
Una auténtica carta acción: si un jugador tira una cucaracha a continuación TODOS los jugadores intentarán colocar rápidamente una carta del mismo número sobre ella (todas las cartas tienen un número en sus esquinas).
El jugador más rápido podrá dejar su carta. Los demás tendrán que recoger las suyas.
Si nadie tiene el mismo número la partida continúa con normalidad.
Hay 5 cucarachas.

MOSQUITOS
La carta de acción más divertida: si un jugador tira un mosquito los demás jugadores deben colocar rápidamente su mano plana sobre la carta del mosquito.
El jugador más lento, el que tiene la mano encima de todas las demás, recibirá una carta de cada uno de los otros jugadores, incluído el jugador que tiene el turno.
Hay 5 mosquitos.

CARTAS NUMERADAS
La baraja de La polilla tramposa se completa con 43 cartas de números que no tienen asociada ninguna acción.
Todas las cartas, incluidas las cartas de acción, tienen un número entre el 1 y el 5.

Rondas y turnos
En una partida de La polilla tramposa se juegan tantas rondas como número de jugadores. En cada una le tocará ser el «Chinche guardián» a un jugador diferente.

¿Quién empieza?
El primer turno de cada ronda será para el jugador que tiene el «Chinche guardián». En la primera ronda será «Chinche guardián» el jugador con más años.
El turno se pasa al jugador de la izquierda.
Objetivo del juego

¿Qué hay que hacer para ganar?
El objetivo de La polilla tramposa es ser el primer jugador en deshacerse de todas sus cartas.
Reglas de LA POLILLA TRAMPOSA: desarrollo de una partida

Reparto y preparación de la baraja
Una partida de La polilla tramposa empieza con el jugador que tiene el «Chinche guardián» realizando estas acciones:
- Coloca la carta de «Chinche guardián» boca arriba delante de él.
- Baraja y reparte 8 cartas boca abajo a cada jugador.
- Coloca en el centro de la mesa el resto de cartas formando una pila.
- Da la vuelta a la carta superior de la pila y la coloca al lado de la misma iniciando la pila de descartes.
Si es una carta de acción esa acción no se llevará a cabo pero su número sí va a ser relevante.
Todos los jugadores toman su mano de cartas y las miran en secreto. Seguro que alguno pone cara de póker al descubrir que tiene una o más polillas tramposas.

Así es un turno
El jugador que tiene el turno —el primero será para el «Chinche guardián»— puede realizar dos acciones:
OPCIÓN 1 – JUGAR UNA CARTA DE SU MANO
Puede dejar una de sus cartas sobre la pila de descartes.
La carta que se juega debe tener un número inmediatamente superior o inferior a la carta que está encima en la pila de descartes.
Si en la pila de descartes hay un 3 puede tirar un 2 o un 4.
Como sólo hay cartas numeradas del 1 al 5, ¿qué pasa si hay un 1 o un 5? Si hay un 1 se puede tirar un 5 o un 2. Si hay un 5 se puede tirar un 4 o un 1.
Es como si la secuencia 1,2,3,4,5 se repitiera y siempre podemos tirar el número que tenemos a la izquierda o a la derecha:
…1234512345123451234512345…
La carta que se juega puede ser una carta normal o una carta de acción.
Si es una carta de acción se debe realizar la acción correspondiente antes de pasarle el turno al siguiente jugador.
OPCIÓN 2 – ROBAR UNA CARTA DE LA PILA
Si no tiene ninguna carta con el número adecuado para descartar entonces debe robar una carta de la pila.

Siguiente turno
Le pasa el turno al jugador que está a su izquierda. Y así sucesivamente.

Trampas
Mientras todo eso va ocurriendo los jugadores que no son el «Chinche guardián» pueden intentar deshacerse de sus polillas tramposas sin ser descubiertos.
Sí, en La polilla tramposa no sólo se puede, sino que se debe hacer trampas. Ahora bien, de forma paradójica, hay reglas a la hora de hacer las trampas:
Regla #1 para hacer trampas legales
La mano de cartas debe mantenerse siempre por encima de la mesa.
Regla #2 para hacer trampas legales
No está permitido deshacerse de más de una carta a la vez. De una en una.
Regla #3 para hacer trampas legales
Si el Chinche pilla a alguien haciendo trampas, mientras se está resolviendo una posible disputa, nadie puede hacer trampas.
Regla #4 para hacer trampas legales
No se puede hacer trampas para deshacerse de la última carta de la mano.

¡ Te pillé !
Si el Chinche guardián cree que alguien ha hecho trampas tiene que gritar ¡te pillé! y la partida se para. A continuación pueden pasar dos cosas:
1 – Realmente ha pillado a un tramposo
En ese caso el jugador tramposo —y torpe— no sólo debe devolver la carta a su mano sino que además el «Chinche guardián» le va a colocar dos de sus cartas: una cualquiera de su mano y la carta de «Chinche guardián». Sí, ¡un jugador tramposo descubierto se convertirte en el nuevo Chinche guardián!
2 – Se ha equivocado
Si se demuestra que el jugador no estaba haciendo trampas entonces «Chinche guardián» deberá robar una carta de la pila y seguirán siendo el Chinche.

No vale chivar
Los jugadores no pueden denunciarse entre sí. Se puede hacer trampas pero no se puede delatar a un tramposo. ¡El mundo puesto al revés!

Se acaba la pila de cartas
Si se acaba la pila de cartas se tomarán las cartas de la pila de descartes —menos la de arriba—, se barajarán y se pondrán boca abajo formando una nueva pila.

Fin de la ronda
La ronda acaba cuando uno de los jugadores se queda sin cartas. Es el ganador de la ronda.

Restar puntos
Los demás jugadores anotarán puntos negativos a su marcador.
El sistema de puntuación de La polilla tramposa es el siguiente:
1 punto negativo por cada CARTA NORMAL
5 puntos negativos por cada CARTA DE ACCIÓN
10 puntos negativos por cada POLILLA TRAMPOSA
El precio por quedarse con una polilla tramposa es muy alto.
¡Esperamos que se te bien hacer trampas!

Siguientes rondas
En la siguiente ronda de La polilla tramposa la carta de «Chinche guardián» le corresponde al jugador que esté a la izquierda de quien lo había sido en esa ronda.
Fin de la partida. ¿Quién ha ganado?

Fin de la partida
La partida de La polilla tramposa acaba cuando se han jugado tantas rondas como jugadores.

And the winner is…
Su suman todos los puntos y el jugador con menos puntos negativos es el ganador de la partida.
Consejos para jugar a «La polilla tramposa»

Disputas
El carácter informal y un poco gamberro de este juego debe ir acompañado de un poco de flexibilidad a la hora de aplicar las reglas.
A veces, efectivamente hay un carta a los pies del presunto tramposo que se presume prueba irrefutable, pero quizás esa carta la había tirado hace varios turnos, y eso argumenta el presunto tramposo. ¿Quién tiene razón?
Se supone que todos han de ser honestos. Que no corra la sangre ante una disputa. ¡Nos estamos divirtiendo!

Las trampas
No puedes ni imaginar lo divertido que es ver a alguien al que no se le da bien hacer trampas intentando hacerlas.
Así que no vamos a dar aquí una lista de formas de deshacerse de las polillas tramposas, así será más divertido.
Dicho esto no podemos evitar comentar que en una de nuestras partidas un hábil jugador había conseguido colocar una carta detrás de una oreja. Sólo él sabe cómo lo hizo, cómo consiguió que se mantuviera allí y cómo nadie se dio cuenta de ello hasta que acabó la partida.

Dónde comprar LA POLILLA TRAMPOSA
Encontrarás «La Polilla Tramposa» en tiendas especializadas en juegos de mesa, aunque el mejor precio y las mejores ofertas suelen estar en Amazon.



















